¿La siesta es importante para los niños?
Seguro que el tema de esta entrada te habrá parecido un poco extraño, pero tiene un significado muy especial en mi vida. Durante toda mi infancia me quedaba a comer en el colegio, y cuando fui creciendo me gustaba pasar al comedor de infantil para ayudarles con la comida. Después, me quedaba a acompañarles a la siesta y les contaba cuentos para que pudieran dormirse.
Esta experiencia me ha llevado a preguntarme si realmente es algo esencial o no. A continuación, lo descubriremos.
La siesta es un factor muy importante que contribuye en el desarrollo infantil, de la misma manera que la alimentación, aprendizaje, etc. Es clave en el crecimiento tanto físico como emocional además de cognitivo de los niños, sobre todo en sus primeros años de vida.
Desde su llegada al mundo no pueden permanecer despiertos durante mucho tiempo sin ese descanso o siesta ya que su organismo va acumulando estrés, en términos más formales cortisol, por lo que la siesta permite que tenga estos niveles equilibrados y el niño sienta un mayor bienestar.
Cuánto más pequeño es el niño menos tiempo puede permanecer despierto por lo que necesita más siestas. Sin embargo, según va creciendo va aumentado su capacidad de vigilia y las siestas disminuyen poco a poco.
Al dormir tanto, los bebés no diferencian el sueño del día y la noche. A partir de los 6 meses que es cuando empiezan a ingerir alimentos sólidos, su sueño se regula en unas 14 horas distribuidas entre la noche y dos siestas diarias entre 1 y 2 horas.
Entre los 2 y 5 años, la etapa infantil, los niños normalmente realizan una sola siesta tras comer y junto al sueño nocturno duermen aproximadamente unas 11/12 horas diarias.
A los 4-5 años la siesta empieza a desaparecer, pero cada niño es único y tiene sus tiempos por lo que que desaparezca es algo general. El abandono de la siesta en torno a los 4 o 5 años ocurre porque el cerebro ya ha madurado lo suficiente para concentrar el descanso en la noche, y porque el niño, en su desarrollo emocional y social, empieza a priorizar la exploración y el juego sobre el sueño diurno.
Este descanso tiene un gran impacto en el desarrollo del cerebro ya que durante el sueño afianzan a memoria y el aprendizaje adquirido, lo que mejora la atención, capacidad de concentración y ayuda a retener mejor la información.
Hay diversos estudios que han demostrado que los niños que duermen durante el día son más tranquilos, sociables, menos irritables y tienen un mayor control de la conducta e impulsos. Si no lo hacen, tienden a mostrarse irritables, lloran con más facilidad, hiperactividad, incluso tienen un sueño nocturno más fragmentado y de se despiertan constantemente. La falta de siesta en la primera infancia puede asociarse con un peor rendimiento escolar, ansiedad y una menor motivación hacia el entorno.
Además contribuye a la mejora del sistema inmunológico ya que favorece la producción de defensas naturales, previniendo así enfermedades.
Como ya he mencionado antes, cada niño es distinto, algunos necesitan 20 minutos de siesta y otros más, incluso no necesitar dormir. No hay que forzarles a dormir si no crearles un ambiente adecuado para que ellos mismos quieran hacerlo. Por ejemplo un lugar tranquilo, silencioso, con poca luz...
Lo más acertado sería crear una rutina de sueño y unos horarios similares cada día y evitar que la siesta dure más de dos horas o hacerla en horas muy cercanas a la noche ya que si no luego no duermen.
Dormir la siesta es una necesidad fisiológica que tiene grandes beneficios en el desarrollo de los más pequeños. Por ello, fomentarla durante los primeros años de vida les permitirá crecer más sanos, equilibrados y les ofrecerá mejores herramientas para el aprendizaje y para relacionarse.
Todo ello nos lleva a plantearnos la siguiente pregunta: Si tiene tantos beneficios demostrados para el desarrollo infantil, ¿por qué en la vida adulta terminamos prescindiendo de ella por las exigencias y obligaciones diarias?
¡Excelente blog! Expresa de manera muy clara la importancia de la siesta en el desarrollo infantil, destacando su impacto crucial en el bienestar físico, emocional y cognitivo de los niños, así como su rol fundamental en la consolidación de la memoria y el aprendizaje.
ResponderEliminarMe encanta tu blog, gracias por compartir con nosotros la importancia de las siestas. Creo que es muy importante y que se debería de dar mucha mas visibilidad.
ResponderEliminarInteresante cuanto menos
ResponderEliminarNo sabía que la siesta fuera tan importante y tan necesaria para los niños igual que en los adultos y creo que debería de ser imprescindible para todos.
ResponderEliminarQue entrada más interesante, no sabia que el tema de la siesta fuese tan importante para el bienestar de los niños.
ResponderEliminarQué interesante, no sabía que las siestas tuvieran tantos beneficios en los niños pequeños
ResponderEliminarEs super interesante todo lo que has contado, creo que es una información que no todo el mundo sabe y que es importante que conozcamos y que se comparta.
ResponderEliminarNos parece muy interesante el artículo, deberíamos dar más importancia a las siestas u horarios de sueño en el desarrollo infantil (Carlos y Mario)
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